_Cambios

Ciertamente la tristeza de las personas a las que quiero de verdad, a mis Hermanos y Hermanas, nubla por completo mi felicidad.

Por eso cuando me arrancaste directamente del alma una sonrisa, en ese momento, yo sonreí. Pero poco después decidi que mejor guardarla de nuevo en su oscuro reducto de magia oculta, para que desperdiciarla y generar envidias egoístas cuando eso no es lo que busco para nada.

Me resulta ciertamente gracioso vernos tropezar a todos en las mismas piedras una y otra vez, y me imagino un bucle sin fin con música programada en 8 bits en el que un personaje sonriente muerde el polvo cíclicamente enganchándose siempre en el mismo problema.

Gracioso, y repulsivo, y cruel.

Pero ciertamente somos seres humanos, y en consecuencia, no sabemos usar el cerebor correctamente. Olvidamos con facilidad, y confiamos con alegría, despreocupadamente. Y confiamos. Y confiamos. Y confiamos…

Tengo miedo a aplicarme el cuento, porque se, que más sabe el diablo por viejo que por diablo, y porque sé, que los borrachos nunca mienten. Y porque lo he vivido, y Ellos, y no ha sido fácil. En absoluto.

No me quedo más tranquilo, la verdad, por mucho que escriba aqui. Cambiar no es siempre algo que elegimos. Elegir no es algo que podamos hacer siempre. No siempre podemos hacer algo por Esto.

Pero noche tras noche, me iré a dormir conmigo mismo otra vez más. Puede que si me pueda ayudar un poco.

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_5 días

Para variar tengo sueño, y para variar no me dejabas dormir anoche.

A veces me da por pensar hasta donde podría aguntar una determinada situación. No tanto una situación de condiciones físicas extremas, si no una Situación, a secas. Una circunstacia en la que lo que en un momento dado fue pasión, se convierta en rutina.

Concluyo, tras pasar por estadios intermedios, que podría aguantar indefinidamente. Aunque claro, en las cosas de más de uno, lo que un individuo pueda hacer no es nada si no se corresponde con lo que los demás quieran hacer.

Solíamos especular con lo que iba a pasar, y nos ibamos a la cama con el ceño fruncido y con ganas de no hablar. Aunque realmente en el fondo yo pienso que no nos importa demasiado lo que pueda pasar. Somos como dos críos con un juguete nuevo, algo que encaja perfectamente con nosotros, como 2 piezas que llevaban no buscandose bastante tiempo ya.

Siempre no diciendo nada en concreto. Porque realmente, para qué quiero hablarte, si con mirarnos ya nos lo hemos dicho todo. Casi siempre.

Y ahora, tras todo este tiempo ha llegado esta semana que para mí, tras pasar por varios estadios intermedios, me he dado cuenta de que sólo tiene un día. Y un instante en concreto. Y un preciso fotograma que espero y deseo se grabe a fuego en mi mente y sea el punto de apoyo en el que consolarme cuando pierda la fe ciega que me posee desde hace casi 3 meses.

No tengo ganas de mucho más que de lo que te prometí.

_Locales de ensayo

Ayer, fué una de esas noches en las que te descubres semi desnudo contoneándote al compas de Nine Inche Nails en el suelo del local. Culpar a las 2 botellas de ron vacías que había tiradas por el suelo sería poco menos que ridículo, ellas no entraron allí ni lanzaron su contenido a nuestras bocas.

Es gracioso que siempre pasen estas cosas cuando menos conviene que pasen. Pero bueno…

Y más gracioso es si cabe, que cuando parecía que ya no pintabamos nada allí, a la 1 de la mañana 2 enfermos cantando a traves de pedaleras multiefectos, pues van y aparecen 2 individuos más, con la pretensión de tocar. Las jams musicales formadas por 3 bajistas adaptados cada uno a otro instrumento, y un cantante FX, y los ojos brillantes, y las escobillas, y me gusta la configuración de esta batería…

Esos momentos en los que el alcohol no me ayuda más que a estar triste porque sé que de un momento a otro esa situación Perfecta acabará, y volveremos a ser todos completos desconocidos. O al menos en parte.

Me encanta este mundillo. La satisfacción que te otorgan pequeños sacrificios como este, merecen la pena.

_Trazos

Con suavidad…

Abro la mochila lentamente, meto la mano, sé donde buscar. Cojo el estuche. Lo poso en la mesa. Tiro de la cremallera. Ante mi en una erecta maraña de palitos de madera se entremezclan los lápices y rotuladores. Me tomo mi tiempo. Cojo uno fino, lo abro lo huelo. Huele bien. Leo las indicaciones: Staedtler Permanent. Lo cierro.

Demasiado carente de emotividad para lo que albergan mis manos.

Lo devuelvo al estuche. Cojo el siguiente. Medio. Esto valdrá.

Lo abro, lo huelo. Cojo 5 folios de blanco nuclear impoluto, vírgen, perfecto. Pronto dejará de serlo. Dejo la tapa a un lado, y poso la punta suavemente cerca de una de las esquinas del primer folio. Y espero. Poco a poco oigo la tinta fluir desde el tubo al papel, trazando progresivamente un círculo húmedo, emanando lentamente vapores con sabor a etanol que trago a bocanadas, inconsciente, absorto en mi tarea de ahogar el papel.

Levanto el rotulador. Si te fijas bien, la mancha crece todavía un poco más antes de ceder ante la absorción del papel. Miro la punta. Y empiezo a trazar. Letras, círculos, espirales. Escritura libre. Trazos firmes y desvinculados entre sí. El significado ya se lo buscaría más tarde, si procedía. A medida que mi mano se mueve, noto como se suelta, paulatinamente, cada vez más, intentando imitar los hilos de humo blanco inquieto que desprende el cenicero sobre todos esos libros sobre gente curiosa, escritor por gente curiosa.

La pequeña humareda cesa por una fración de segundo de fluir, y de golpe, recobra fuerza y empieza a temblar. Mi mano la sigue. Más, más, más… Llega un punto en que me descubro haciendo mucha fuerza sobre el papel. Aprieto. Me sale un ruido ahogado de algún lado de la garganta.

Las finas y depuradas lineas del principio no quedan más que en el recuerdo, o en su defecto en una primera capa ya oculta tras los rayones de pura rabia que encharcan ahora el papel, llegando a atravesar todos los folios. La punta se hunde y desaparece aterrada por la impotencia que le transmite la mano que blande el rotulador. Lo suelto. No me molesto en taparlo. Ya no sale humo del cenicero. Enciendo un cigarro. Lo dejo en el cenicero, no me apetece fumar realmente.

Cierro el estuche. Cojo las hojas, las meto de cualquier manera en la mochila. Ya vale por hoy.

_Resorte

En ocasiones, me da por pensa qué pasaría si de improviso reaccionara de la forma más inesperada posible. Un impulso. Violentarme repentínamente y rasgar la estabilidad del ambiente de arriba a abajo. Y observar la reacción de la gente.

Lo que hay que hacer.

Lo que se debe hacer.

Me despliego al plano paralelo de mi imaginación. Me desdoblo. Tomo el control. Tengo el control. En el mundo real me quedo absorto mirando a la nada. Doy una vuelta, doy dos…

Pierdo el control por completo. Un engaño, en realidad, nunca lo tuve, y estaba a merced de mis sentimientos. No había nada que pudiera hacer. Algo me manejaba con habilidad, destreza, un sutil marionetista tira de los hilos adecuados. Me dice lo que quiero escuchar. Me arrastra a donde quiero ir.

Y de nuevo me doy cuenta de que no puedo elegir a donde ir. Mis impulsos más primarios afloran y marcan el ritmo a seguir. Hasta que ya no aguanto más. Quiero volver. Se empiezan a caer cosas a mi alrededor. Fotos viejas. Ceniceros repletos. Copas de cava que indican celebración. Me arrastro, lucho, tiro, fuerzo, grito. ¡ Grito !.

Y como tras una momentánea hipoxia cerebral, vuelvo a mi. Recobro lentamente los sentidos. La vista. El oído. Y despierto como en las películas. Alguien me ha preguntado algo. “Si, si”. Respondo. No sé ni a qué, pero necesito tiempo para recobrarme.

Me prometo que más tarde pensaré en esto.
Y no lo hago.
Otra vez.

_Estoy pensando I

Me parto la caja al entrar a tu fotolog, estoy pensando, botellas de whisky que valen más que mi vida, estoy pensando, te debo la vida y no hablamos, estoy pensando, hay arroz para comer, estoy pensando, me voy a cruzar contigo muchas veces en la vida, estoy pensando, 350 rotuladores permanentes abiertos tirados por el suelo, estoy pensando, un cuaderno en blanco porque ya está todo dicho, estoy pensando, varias docenas de mentiras a la semana, estoy pensando, te llevo por donde a mi me convenga, estoy pensando, encender una cerilla y empezar de nuevo, estoy pensando, dejar de fumar, estoy pensando, comprar tabaco, estoy pensando, cuantas personas más en el mundo estarán haciendo algo similar a esto en este momento, estoy pensando, una botella de ron a punto de acabarse y lo que ello implica, estoy pensando, me zumba el oido izquierdo, estoy pensando, comprarme un zippo, estoy pensando, no pensar tanto todo, estoy pensando, como volverme invisible, estoy pensando, esto se puede usar para psicoanalizarme, estoy pensando, que fácil es decir “estas loco” y no seguir leyendo porque tienes miedo, estoy pensando, que fácil es tener miedo en general y no hacer nunca nada auténtico en la vida, estoy pensando, coger un coche sin tener carnet, estoy pensando, por dodne van los tiros, estoy pensando, salir sólo de fiesta, estoy pensando, ceñirme a mi papel, estoy pensando, quizá tengas tú el problema y no yo, estoy pensando, nos quejamos de vicio siempre, estoy pensando, que pequeño es todo y que dificil, estoy pensando, esto no conduce a ningún lado, estoy pensando, ¿ vas a acabarte esa tarta ?, estoy pensando.

_Atados al recuerdo

Me da un poco de lástima, pero en fin, no estamos aquí para andar con remilgos ni con permisiones intolerables. Yo soy como soy y tú sabes como soy. Y sabes que así no.

Realmente… te confesaré algo. Yo me he sentido como tú. He hecho lo mismo que tu. Querer tanto a alguien que llegue a odiarla porque no entendía, como era posible demostrar a alguien tan abrumadora ola de sentimientos, de colmar de bendiciones, de me enfado pero me jodo… y no recibir Nada a cambio. Por eso te entiendo. Perfectamente. En la forma, y en todo este tiempo que la cosa sigue igual.

Pero, repito. Me conoces. Pero por lo visto, tras tanto tiempo, me sorprendo tecleando – ¡ mira ! – igual resulta que no me llegaste a ver del todo. Igual resulta que mañana te das cuenta de cosas y dices: joder, como fuí tan estúpido… y te ríes. Y en un futuro… todo es posible en un futuro, porque jugamos con nuestras oportunidades de elección para orientarlo hacia lo que nos gustaría. Pero ¿ esto ? No hombre no… miedo me da que hables, que me hundas en la más honda miseria para luego llegar a casa y ponerte a llorar. Y lo se, amigo, porque yo también he llorado sobre las barbaridades que hacía unos momentos acababa de vomitar sobre hojas de papel en blanco destrozando rotuladores Edding de color negro permanente.

Así que… intenta verlo del modo que mejor te haga sentir… pero a mi, no me metas. Muchas veces, aunque pidamos ayuda o colaboración… solo nos podemos ayudar a nosotros mismos. Y todo lo demás es un simple escaqueo de la dieta o del tratamiento, para meternos una dosis de droga a escondidas, y prepararnos mientras dure el efecto para el consecuente bajón.

Tanto amor desperdigado por el suelo…