_cruel rape me #6

Me siento sucio. No es, evidentemente, suciedad física, ni tampoco esa que te jode cuando haces algo y luego afloran los remordimientos como pequeñas estacas hijoputescas que se te clavan por el pecho.

No.

Me siento lleno de mierda. De valores equivocados, y de elecciones precipitadas, y posteriormente parcheadas. Necesito establecer cuanto antes un punto de no retorno a partir del cual ciertos aspectos de mi sedentaria vida tienen que cambiar. Es necesario. Por la adrenalina, y por todo ese rollo.

Una violación cruel de lo que soy ahora mismo.

Evidentemente no hablo de cambiarme en esencia, pero si costumbres realmente vomitivas que he adquirido. Y que no son pocas.
Recuerdo hace 2 años, cuando anunciaba algo similar… los motivos eran otros, pero en definitiva, el sentimiento era algo convergente: no me gusta lo que veo y lo que siento en muchos planos de mi vida.

Así que urge solucionar esas pequeñas taras, porque, como yo mismo sé mejor que nadie, no hay tiempo que desperdiciar haciendo el subnormal. Y a eso voy.

Con esto acabo el tema de la almohadilla y los numeritos. El que le interese puede leer 6 posts atras a qué venía toda esta mierda.

_significado de cronológico #5

Antes estaba duchandome para salir.

Ahora estoy vestido y escribiendo una entradita.

Luego estaré borracho y escribiendo incoherencias en un moleskine mientras hago como que bailo.

Antes, ahora y después.

PD: H, da señales de vida cuanto antes.

_el futuro no está escrito #4

“Bip bip bip bip bip bip bip BIP BIP BIP BIP BIP BIP BIP BIP BIP…”

Las persianas comienzan a levantarse automáticamente. El odioso pitido del despertador es sustituido por las noticias de la mañana en cuanto el electrodo adherido a la frente del sujeto A detecta el comienzo de una actividad cerebral mayor.

Un olor cálido a café recien hecho invade la habitación, mientras 2 tostadas saltan desde la tostadora. Con evidente somnolencia, el sujeto A arranca de su cabeza el electrodo y se incorpora.

*Bostezo*

Se enciende el ordenador, tienes 3 correos nuevos. Caso omiso al monitor. El sujeto A se sienta en la silla de la esquina del habitáculo que se supone como cocina. Se enciende un cigarro. Se sirve café, y se lleva las tostadas directamente a la boca desde la tostadora. Su mísera vida robó, entre otras cosas, esos 3 minutos de perfeccionismo culinario en los que no dejaba recoveco de pan si su capa de mermelada de moras.

3 monitores suspendidos en mitad de la habitación empiezan a emitir caóticas imágenes de lo ocurrido en la otra mitad del mundo.

“Y qué sentido tiene esto para mi. Si ya lo sé. Desde hace días.”

El sujeto A posee un libro en el que la historia ya está escrita. Justo hasta el día de su muerte, que misteriosamente, es lo único que varía según sus acciones. El sujeto A se odia a sí mismo por tener tanto poder y no poder ayudar a la gente de alguna manera.

Se acaba el café. Y las tostadas. Y un segundo cigarro. Se ducha escuchando música ecléctica. Se pone su eterno traje negro y sale de su receptáculo. Mientras baja los 200 pisos que le separan de tierra firme, repasa su destino para hoy. Nada interesante. Alguna que otra pequeña desgracia, y ya está. Derepente se sorprende a sí mismo enrrollandose la corbata alrededor del cuello y apretando con fuerza, intentando axfisiarse. El libro se borra justo hasta la parte en la que dice: …baja en el ascens…

Y empieza “…enlaza tu corbata en tu cuello…” y se reescribe a sí mismo.

La propia sensación de axfisia le hace perder fuerzas y suelta la corbata, desplomándose de rodillas. El libro recupera su estado original.

“Aunque me mate, nada cambia. Nada afecta a esto.”

Sale a la calle. Y sigue el curso de lo inevitable.

_sudores en la noche #3

Lleva despierto 5 minutos a medias, dando vueltas entre sábanas empapadas en sudor. Le parecen horas. Al final el móvil vibra y le despierta. No acaba de leer el mensaje, ni lo entiende. Se da la vuelta y cierra de nuevo los ojos, más si cabe.

Le repugna ser uno con las sábanas con su sudor como disolvente. Todas sus siestas son así, alucinógenas y húmedas de incomodidad. Por la noche se repite el ciclo. Ni siquiera cuando duerme, su cerebro le deja cumplir sus sueños. Pesadillas. Sudor. Descansar cuando tienes demasiadas cosas en las que pensar, no es fácil. Él lo sabe.

Puede levantarse, y leer. O ver videos. O masturbarse. Algo. Pero al día siguiente la actividad cotidiana le pasará factura, y vuelta a empezar. Sudando en invierno. Y de buena mañana, resfriándose al entrar el contacto el frío inerte de su habitación, justo la esquina del edificio, con su sudor de mal sueño, enfriándolo.

Lo nota en la ducha, cuando siente sus brazos helados bajo el humeante chorro de agua. No se va, ya está en su interior.

Y dentro de unas horas, será igual.

_soñar que te golpean en la cama #1

A veces, cuando estoy a punto de quedarme dormido, mi cuerpo, en una especie de desfibrilación natural y a traición da un bote, literalmente. Notas como si cayeras de una pequeña altura.

Todo pasa muy rápido, te despiertas, y adormilado te cagas en Dios varias veces. Después vuelves a dormir.

Recuerdo que de pequeño también me pasaba, pero la sensación era mucho más intensa, y además muchas veces soñaba que me caía de un puente enorme.

Por lo demás, he soñado que pego a gente, pero por algún motivo, no puedo darles fuerte. Quizá por mi escasa experiencia en trifulcas no pueda sentir algo en sueños que no he sentido en la vida real. No se. Y tampoco he soñado que recibía como un saco de arena.

Pero lo que creo saber es que el remordimiento juega en el sueño un papel importante. Y nos jode bien. Bien jodidos. A tí igual te hostia, a otros les hará otras cosas.

_free tag project

Me ha salido de las narices escribir los siguientes 5 posts basandome en tags que utilice la gente para llegar hasta aquí y que me resulten curiosos. Puede que sea una excusa para no pensar. O lo que fuere. Pero estaba comiéndome un helado y me a gustado la idea.

Y así se hará.