_Meat loaf

Me remito a esos momentos en los que somos meros pedazos de carne, promiscuos montones de entrañas, lascivos conjuntos de células, vibrantes, jadeantes.

Momentos en los que nuestra capacidad de razocinio se ve tan menguada que casi no está, y sólo podemos volver a la realidad haciendo un esfuerzo sobrehumano, para recordar qué éramos antes de ese momento, porqué hacemos esto, y si merece la pena.

La carne es débil, y el recuerdo es una falsa percepción del presente. Dejarse engañar… es tentador.

La vida es cálculo, y elección después. Encontrar el equilibrio entre los momentos mencionados y los puramente reales y planificados, supone construir “algo”. Un proyecto de vida, o una ilusión compuesta por posibles y castillos en el aire. Da igual. Lo importante es calcular nuestras decisiones con perseverancia.

No pensar, nunca fue una opción permanente que nos pueda salvar de nuestros posibles errores.