_5 star rating

A menudo estoy en la oficina y siento que mi silla necesita un cinturón de seguridad.

Es la única forma de evitar salir despedido y estamparme contra la pared de enfrente.

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_Egocrítica

Estaba ya echando un vistazo hacia atrás, escuchando unas canciones, leyendo unos relatos de hace unos años.

Siempre pensé que ese “boost” creativo venía propiciado por una rutina hastiante y era a la vez el resultado inverso de la cuadriculada burocracia de la vida de oficina y una válvula de escape refinada, controlada, enfocada hacia el esfuerzo de hacer algo creativo de calidad.

Ahora me pregunto de vez en cuando cuándo fue la última vez que toqué el bajo, cuándo fue la última vez que escribí. Y no me gustan las respuestas.

Todo ese tiempo llevo pensando que estoy donde estoy por un motivo, pero no deja de ser una justificacion utilitarista de quién soy Aquí y Ahora para que ciertas carencias no se conviertan en un problema demasiado evidente y enorme.

Existe un miedo o mejor dicho, una preocupación que nunca se desvanece del todo. Miro hacia atrás con cierta envidia, y no, esto no es como cuando un adolescente recuerda sus tiempos de niñez despreocupada. Esto es como no tener la despensa llena de latas de conserva que sientes como sde van vaciando.

Como un temor a destapar las cajas de recuerdos de lo que fuiste, y que esten vacías. De no poder volver a Ser.