_producto

Salgo a la red. ¿ Qué está pasando ?

Gracias a toda esa gente cuya forma de actuación consiste en dejar que todo siga su curso. Gracias por hacerme despertar a tiempo. Gracias por convertirme en lo que soy ahora, gracias por empujarme a pensar noche tras noche qué merece la pena, y qué es lo que pasa.

Gracias por hacerme entrar en razón, y darme cuenta de que sois vosotros los que estais en el error, en el error de que todo vuelva a su cauce, en el error de seguir siempre igual, seguir siendo lo mismo, huyendo en cuanto la cosa se pone fea. Gracias por engañarme todo este tiempo, por hacerme despertar de mi absurdo letargo de confianza plena y palabras que se dicen fácil debajo de un puente o por internet, porque si miramos en la misma dirección y sentido, entonces no nos estamos viendo las caras.

Gracias por todos esos momentos de mierda que por algún motivo pensé que sirvieron de algo. Leo líneas por ahí, qu me hacen comprobar lo débil que es la gente, y lo falsa, y lo simple, y lo vulgar, y toda esa puta manía de tapar nuestro cuerpo con lo que sea con tal de que no se nos vea.

Gracias, de todo corazón.
Porque no soy como vosotros.

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_causaEfecto

Cuando reaccionas así… ¿ porqué es ? ¿ por discrepancia real ? ¿ o por envidia ?

Puedo entender. Y puedo respetar. Pero me choca, cuanto menos, que a día de hoy, y estando curados en espanto como estamos, todavía los detalles más insignificantes que al menos para mí hace tiempo dejaron de tener un significado más allá del etimológico, causen este tipo de reacciones. Y me sorprende, cómo la gente es egoísta sin darse cuenta. Y como es cerrada de mente, y no se entera.

Es sencillo: manifiestas tu envidia por medio del desacuerdo. Y no porque sea así siempre, si no porque es así aquí y ahora.

El afán irrefrenable de hacer ver a todo el mundo el enorme error en el que estoy sumido, el grado de enagenación mental que padezco, me indica que no se trata únicamente de un desacuerdo puntual, si no que ha tocado la fibra, y te lo llevas al terreno personal. También, el hecho de que todos los argumentos que usas se caigan por su propio peso.

Recuerdo otras veces en las que cada parte argumentaba su postura. Y al final todo derivaba en un respeto, quizá inconforme, pero respeto. Ahora no, al menos esta vez. Lloro por no reir.