_Gear box

Siempre he pensado – y dudo que cambie mi opinión al respecto – que conducir un coche automático es de maricones. Nótese que he dicho “maricones” y no “Maricones”, ya que en esto nada tiene que ver la orientación sexual de cada uno. Es todo cosa de los huevos que le eches al asunto, y no influye para nada en este particular el echo de que te guste más la carne que el pescado.

Conducir en manual es lograr lo que los británicos llaman fine-grained control. Sientes cómo se comporta el medio según el entorno, y actúas en consecuencia. Bajas marchas si la pendiente se pone dura y hay que afianzar la tracción de los neumáticos o asegurar el buen funcionamiento del motor. Metes marchas cada vez más largas si el firme es llano y rectilíneo, y tienes espacio de sobra a ambos lados de la calzada.

Lo mismo pasa con la vida. Vamos en manual, unos cuantos. Ir cambiando marchas en tu día a día es jodido porque te enteras exactamente de cualquier mínima variación del desarrollo que se entiende como “normal”. Y aunque llevas a tus espaldas miles de horas de vuelo, sigues gripando motores, sigues picando rueda en algunas curvas y más de una vez, se te ha calado en un semáforo y no ha habido manera de volver a ponerlo en marcha.

Pese a todo, ir en automático es de maricones. Elegimos hace ya tiempo el control total sobre nuestra miseria o nuestra alegría, avocándonos muchas veces a la perpetuación de la primera y a la destrucción de la segunda, sin remedio, pero no cambiaríamos esto por nada del mundo. Por mucho que a veces bebamos mientras conducimos, o hablemos por el móvil, ajenos al tráfico, o simplemente vayamos a demasiada velocidad. Son todo pataletas de nuestro delicioso dolor privado: no nos las creemos ni nosotros mismos.

Y cualquiera que diga lo contrario, amigos míos, es que va en automático.

_Nube

Mucha gente dice que se quiere, pero sólo se puede querer a un tipo de persona, que no tiene porqué ser nada de lo que hayamos pensado antes, o puede que sí. Sólo se quieren las personas que duermen juntas.

Muchos disimulan, otros ni se tocan en años, unos pocos quizá directamente ni lo intentan. Pero el volver a fundirse en el abrazo al despertar en mitad de la noche y ver que ese nudo de brazos y dedos entrelazados de forma que parece imposible estar cómodo se ha soltado, eso es el verdadero amor.

Ese deseo, necesidad angustiosa y sosiego que producen sus brazos. Y los besos automáticos mientras se está dormido.

Y el perder las cosquillas en el estómago.

Eso .

_Move

Todo es caótico y hay algún capullo robando horas a los días, así que no tengo tiempo para gran cosa. Hasta este domingo.

Del 19 al 21 estaré en Madrid con Perogrullo. Del 22 al 3 estaré en Bilbao. Espero que editando Estertores 5, entre otras cosas.

Nos vemos en los bares.

_Manual de auto ayuda para el nihilista (parte 1)

Una amiga me aconsejó decir en alto los problemas o las cosas que me preocupaban.

3 horas después, tuve un ataque de ansiedad. En 24 años, era la primera vez que la mierda me superaba. No dije nada en alto.

Hoy me he dado cuenta porqué. No quiero escucharme diciéndolo.

Cómo voy a obviar los problemas en primera instancia para torturarme después con ellos si puedo recordar cómo suenan al decirlos en alto. Si hago de menos mis propias palabras, paso de mentirme a mi mismo para pasar a ser una mentira.

Escoge tú la solución más cómoda. Para mí no la hay.

_-2

Me he levantado y ni siquiera he abierto la ventana. He cogido el portátil de cualquier manera y me he vuelto a meter a la cama. Y aquí estoy.

Quizá no salga de aquí hasta las 2 de la tarde. O hasta mañana. Quién sabe. No es como si tuviera que ir dando explicaciones a gente que sólo he visto una vez en mi vida y que quieren responsabilizarme de su su indecisión. Sólo digo que ayer abrí la cortina nada más levantarme de la cama, y hoy he pasado de largo y me he imaginado que fuera el cielo está rojo, o mejor, azul químico y que todo acaba por la tarde.

Aunque no va a ser así.

Y tampoco es que tenga ganas de que acabe, o al menos un interés activo. Simplemente es lo que me he imaginado, y ya está. Como también me imagino que alguien ha robado en mi buzón, o en mi armario de la comida, o me ha echado arsénico en mi tupper con lentejas. No tiene porqué ser cierto, pero nada cambiaría si lo fuera.

– Pero oye como que n-

-Que no cambiaría nada, cojones.

Hacer aquaplanning sobre el día a día es lo que tiene, te da todo un poco igual. Y a la vez no. Pero los días pasan sin pena ni gloria, y ves como otros vuelcan horas y horas de esfuerzo en algo que tu das por sentado y no piensas: “qué listo soy”, piensas “estoy pasando algo por alto”.

_God is a steganographist

Aquí estoy.

Debajo del “Aquí estoy”, había aproximadamente 2000 palabras de chorradas. Pero lo he borrado todo.

En su lugar, voy a decir algo, sólo una cosa. El que se tenga que dar por aludido, que se de:

Soy feliz ahora. Soy feliz conociéndoos y sabiéndoos mis amigos. Y soy feliz Contigo.

_Micros 10 (Último)

Algún día nos vamos a hacer mayores o algo peor, y entonces nos daremos cuenta de que cada vez que hemos señalado con el dedo, había 3 dedos señalándonos a nosotros.

Y, mierda, si nos diéramos cuenta antes de esto, mantendríamos más la calma y menos el pánico. Porque da gusto alimentarlo. Al pánico, digo.

Jodido glotón.