_cold&rain

Entras a un bar.

Hay poco mobiliario.

Tienes lo último en tiendas clónicas ante tus narices.

Tienes tabaco tan caro que podría estar untado en cocaína.

Tienes cortes de pelo de hace 20 años.

Ves un dedo impregnado en extasis siendo restregado por el interior de la boca de una jóven.

Ves fotologers.

Ves gente con flicker y gente con droga en el bolsillo.

Tienes la copa vacía.

Subes bajas subes bajas subes bajas.

Nos vamos.

Tienes hamburguesas de mapache.

Tienes matrix.

Ves el momento de irte a casa.

_the source

Me parece que estoy a punto de alcanzar la conclusión que reza que en absoluto el objetivo es conseguir la felicidad.

La felicidad es un señuelo que te aparta de cada momento. Mejor, te aparta de cada segundo anterior a cada momento. Que es, paradójicamente, el verdaderamente feliz.

_glow

Me jode vuestra arbitrariedad porque jugáis a ser mayores, pero ni siquiera podéis organizar vuestras vidas.

Y os habla una persona desorganizada. Sólo para lo que no me interesa demasiado.

_alicientes

Hay… una cosa…

El problema, básicamente, radica en que mis alicientes se encuentran demasiado lejanos a “lo-que-debería-hacer”. Quiero decir, si mi deber resultara un aliciente, entonces, guau, genial, La Panacea. Pero no. Y supongo que con pocas personas… a no ser de que sea algo vocacional o un déficit mental. Cada uno tira hacia donde quiere…

Es complicado forzar a tu cuerpo a hacer cosas contra su voluntad, hablando desde el punto de vista vegetativo. Como cuando tienes un cubata en la mano, pero sientes el aviso: un trago más, y te pasarás 4 horas vomitando. Cómo obligarte a “lo-que-deberías-hacer”, cuando ello y todo lo que lo rodea (o casi su totalidad, al menos), crea en ti un asco inaplacable, no algo que puedas superar tapándote la nariz y arrugando el morro, si no algo que sientes que te pudre la cabeza, por hipócrita y por desgraciado.

Tras un par de sorbos de cafe con mucha, mucha azúcar, te das cuenta de que peor que tu situación es la de los infelices, que ya estén a tu nivel o dirigiéndote como cliente-alumno, están convencidos de la bondad de su trabajo. Una cosa, es querer tener la autoestima alta, y otra muy distinta, dar por buena una jodida mierda que no vale ni como boceto a mano alzada en la servilleta grasienta de alguna cafetería de la periferia. Para nada.

Recuerda con tristeza el día en el que te diste cuenta de que te estaban metiendo con calzador información que, aunque sabías que existía, no te interesaba procesar. La excepción para la cual no valía la máxima: “el saber no ocupa lugar”. Ocupar, no ocupa, pero ensuciarte la mente, te la ensucia, y mucho.

No en vano te has pasado la mayor parte de tu vida pensando. No para que te den la mierda en una pequeña bandejita con el símbolo de su secta, y se queden a tu lado de pie esperando a que te lo acabes todo, para castigarte en caso contrario.

Así es como nos sentimos algunos.

_cyclic

Eres tan diferente, original… eres tan capaz de sacar lo mejor de cada oportunidad, creando a cada paso algo nuevo y único, algo que evoque tus sentimientos más oscuros… eres tan especial, que eres vulgar. Eres más de lo mismo, cansinas repeticiones de eventos puntuales que la gente, al pasar por ellos, siente algo especial. Eres ese tipo de persona, que a la cara se queda sin palabras y después, en la soledad de su habitación, con varias horas por delante para darle vueltas a todo, escupe, maldice, compone y destruye todo a su paso.

Eres la mezcla perfecta entre envidia y obviedad. Eres de los que odian ser mirados por la calle, y no deja de mirar.

_diciembre muere

“… le arrancarías la cabeza sin dudarlo. Harta de que te hable como alguien que ya ha hecho todo lo que tenía que hacer en la vida, como alguien cuyos continuos errores y salidas de tono deben de ser ignoradas, porque ahora sólo vive para dar indicaciones a los demás. Únicamente para deleitarse viendo sus deseos de mierda cumplidos a corto plazo, y quejándose de que no se le escucha pese cuando la verdad es que nunca deja hablar, ni pensar, ni llegar a una conclusón, ni tomar una decisión…”

No te mueras diciembre. ¿No ves que después viene enero? Y nos embriagará con su frío para jodernos mientras durmamos.

_simil

Cómo voy a ordenar mi vida si tan sólo ordenar mi cuarto es un puto hito insalvable.

Vaya, parece que al fin y al cabo, el término medio existe.

_supreme

Cuando mi buena educación te libra de un codazo en la cara, entonces si, entonces ten por seguro que has cruzado el límite de lo que puedo soportar.

Por omisión de acción permanezco firme en el estatus estándar que me caracteriza. El problema que tiene esto, es que suele inducir al típico error de pensar que una persona es como se la conoce normalmente. Unos cuantos supongo que sabrán de lo que estoy hablando. Y el problema de esto, es que tú, eres exactamente como se te conoce. Ni menos, ni por supuesto, más.

Te has montado mal tu sistema. Es un error de base, que te ha hecho caer en una pequeña espiral de impertinencia en determinados motivos. Quiero decir, que a veces tirarse de un coche en marcha y que el bajista de tu grupo te coja al vuelo, es la mejor opción. Los protagonistas de aquella historia no van a leer esto, pero es divertido compararlo con tu cabeza coronada por un cartabón perfecto. Porque muestra claramente, quien tiene más posibilidades de morir de forma que su vida no haya sido un completo fraude.

Supongo que tendrás ya a mano el papeleo para que Dios te devuelva el dinero. O la casualidad. O la ciencia. O lo que sea que permite que nuestra insignificancia resida en este planeta. Porque, oh Dios, nada, nada, NADA, permanece. Y es una putada darse cuenta, pero a su vez es de puta madre. En el momento en el que estas colgado por efecto de algún tipo de inhalante y por 3 segundos eres capaz de comprender el significado de la vida, descifrar y asociar la ingente red de relaciones sociales e interpersonales, y todo lo que ellas conforman entonces, todo es más sencillo. Se te pasa al de 10 segundos el efecto, y mierda, otra vez a ser alguien que tiene demasiadas preguntas y anda escaso de tiempo y de dinero. Joder, y de tabaco. Que te está matando, pero la verdad es que dudas desde hace tiempo sobre el hecho de que discutir sobre lo bueno y lo malo es algo necesario. Suma el tiempo que inviertes en esos menesteres. ¿Cuantos dias menos de vida te quedan?

Por eso la gente se rie al recordar una borrachera. Probablemente muchos de ellos lloren al saber que tienen cáncer, o cirrosis, o el tabique reventado, o la médula licuada, o el córtex cerebral inoperativo, o sean incapaces de discernir entre la realidad del mundo y la que genera su mente, pero siempre queda la esperanza de que en algún momento de tu posible declive, optes por absorber información. Como una esponja de carbono, impregna tu cabeza descarriada del conocimiento que necesitas para saber estar por encima de la situación.

Elimina el miedo a la muerte sabiendo que no hay más que polvo tras ella, el miedo a las drogas sabiendo que puedes morir al tomarlas, pero no sin antes tomar provecho de ellas; el miedo a la infelicidad sabiendo que puedes tomar drogas para neutralizarla… Y valora todo aquello que has conseguido por tí mismo. Porque, simple y llanamente, y acabando esta puta locura de reflexión… el hombre, nace y muere solo. Y solo tienes lo que resida en tí: tu experiencia.

_el lado oscuro

Uno de esos días en los que fuera está más oscuro que dentro y te hace sentir bien. No sabes porqué, de hecho, este sentimiento choca con el del resto e gente que se caga bien alto cada vez que no sale el sol, pero tu te sientes protegido por esa densa capa de nubosidad amenazando ponerse a llorar.

Las frías fluorescentes impregnan todo de una especie de bienestar artificial, que me empuja a querer una taza de chocolate caliente y una mantita, y estar sin hacer gran cosa el tiempo que haga falta, alumbrado solo por un fuego y quizá, como contrapunto, el monitor del ordenador.

Tienes mocos y te cuesta respirar, pero tienes drogas, y eres feliz más allá de un catarro, así que no le das importancia. No tienes tiempo ni para un chocolate, ni para una manta, ni para un fuego. Ni un sitio en las que juntar esas 3 cosas sea algo fácil y rápido.

No necesitas en absoluto encontrarte con nadie por el camino… al menos no siendo entre las 9 de la mañana y las 8 de la noche. Hay demasiada luz, pese a las nubes. Esto hay gente que tampoco lo entiende, entendiendo no entender, como la acción de ni siquiera hacer el esfuerzo por ello. No les interesa, es lógico y normal que no entiendan nada.

Es la hora de comer. Y ya queda menos para verte.

_red square

Vamos a jugar a la ruleta rusa de la lógica y del buen hacer. El que pierda se tiene que pegar un tiro en la cara, ¿ ok ?

Ya sabía que no teníais ni puta idea de lo que estabais haciendo. Es imposible prosperar en cualquier sitio en el que la comunicaciónsea una utopía. ¿ Porqué iba a ser diferente aquí ? Cuando se te da la oprtunidad de ver como funcionan las cosas, y a tu temprana edad te das cuenta de que desde luego, bien no van, da que pensar.

Qué demonios ocurre en vuestras putas cabezas. Creedme que no hago más que preguntármelo pero no alcanzo una respuesta. Después de vivir lo que he vivido, y leer lo que he leído, toda esa información me resulta ínfima a la hora de analizar qué es lo que estais haciendo. Porque, roza de una manera tan descarada el absurdo, que me pregunto si cada mañana al levantaros os miráis al espejo y decís: hoy voy a ser un poco más gilipollas que ayer. ¡ Yo puedo !

Desde luego poco dice de algunos de vosotros como personas y como profesionales, el que no seais capaces que por el bien de cientos de personas dejéis de lado cualquier chascarrillo que, seguro que carece de interés. Porque algo es muy obvo y muy claro: es mucha la pasta que hay de por medio, como para que andeis tocando los cojones con estas ambiguedades.

Todo es de trazos tan vagos, tan banales… Me parece lamentable vuestra falta de esfuerzo para aportar soluciones a los problemas REALES que presenta nuestro campo. Y espero que nadie tenga el valor de decir lo contrario, porque aquí todos sabemos que el ritmo frnético de trabajo es algo desconocido: las cosas en palacio, van despacio. Muy despacio.

Y los lacayos evidentemente, siempre salimos bien petados, hablando rápido y mal.

Aire, señores.