_Pequeñeces sin importancia que cambian tu perspectiva para siempre, dejando los valores que creías importantes a la altura del césped de verano.

No sé porqué motivo, o más bien, no quiero saberlo, a veces pienso que necesito una mentira para seguir muriendo lentamente al ritmo establecido. Necesito rodar mi propia película. Ser el director de una pequeña farsa, y soñar a sabiendas de que todo terminará en el momento convenido. Nada más lejos de la realidad, por supuesto.

Trepar por tu cuello con mis labios mientras mantengo los ojos cerrados, porque cuanto más los cierro, más me meto en tí. Acariciarte la mejilla y la sien con la precisión de un relojero y la pasión de cualquiera que daría la vida por lo que tiene entre manos. Huelo tu champú, que otorga ese matiz afrutado a tu cabello y a tu nuca. Me quedaría ahí para siempre. Para siempre. Quién esté alrededor no tiene ninguna importancia, si alguna vez la tuvo. Sólo estamos los dos en este puto momento Perfecto que construyo ahora como un ejercicio mental de lo que quizá me gustaría. Noto tus dedos fríos por haber estado agarrando una copa llena de hielo y alcohol hace unos momentos, posados en mi cara. Se arrastran hasta mi boca y dejan un rastro de húmedo frescos que contrasta a la perfección con mi colonia y con mi sudor. 

Nuestros labios se mimetizan con los tuyos y viceversa. Son uno. Son dos, pero son uno. El sabor de haber estado hablando varias horas repta por la garganta del otro, intensificando la experiencia. Nuestros torsos y estómagos se encuentran, y hasta nuestras rodillas empiezan a jugar. Demasiada pasión, demasiado idílico. Demasiado teniendo en cuenta que no merezco ni la mitad. 

En su lugar, y mientras mi alter ego alcanza el clímax mental más completo en la esquina de cualquier bar, tengo mierda que se remueve, y mentiras que se descubren. Aún después de este tiempo, descubro la puta mierda que me hiciste tragar. Todo aflora con una naturalidad exasperante. Voy a empezar a reírme y mientras lo hago, pensaré en lo poco que significas para mí. Miserias, pero pocas. Las justas para quejarme en mi Primer Mundo de los sentimientos. 

Eres increíble. Increíble. No te crees ni lo que tú dices. En mi estupidez alimentada por el sexo entre semana, no valoraba justamente tus argumentos. Me he defraudado a mí mismo en ese aspecto. 

Dios. 

De todas formas, voy a hacer algo que ya he hecho alguna otra vez. Porque puede que yo sea un desgraciado, pero también soy agradecido. Y voy a darte las gracias. Gracias. De todo corazón, mi más sincero agradecimiento. Porque sin gente como tú, yo sería uno más que viviría la mentira más insolente. Pero gracias a personas como tú cada día evoluciona mi forma de pensar. Muchas gracias. Esto es algo que ni a tí ni a otras cuantas personas voy a poder pagar nunca, porque no tengo la menor intención de volver a dirigiros la palabra en la Puta Vida.

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_Crecimiento acelerado

Si tienes la necesidad de explicar tus derrames cerebrales entonces es que son forzados.

Deja de mentirte. Si quieres el tiempo lo hará todo, si no, ni con esas.

_Meanwhile, back in communist Russia…

Que, aparte de ser el nombre de un grupo que me gusta lo bastante como para dar título a un post cualquiera, me sirve para quedar guay y para informar que no me olvido de Raúl ni 5 minutos.

De todas formas, con este endiablado calor no me apetece en absoluto ni pensar, ni estudiar para la cosa esa del lunes, ni hacer nada que implique el mínimo grado de concentración. Vamos, que soy un vegetal ahogado en sudor, haciendo tiempo hasta la hora en la que beber esté más o menos bien visto.

El asunto es que llevo unos días raros, en los que he decidido que, ya que tengo la oportunidad y la predisposición económico-temporal, voy a intentar viajar lo más posible durante el siguiente año. Si algún degenerado se anima a venir conmigo a donde decida ir, será bienvenido (o no).

Y en otro orden de cosas. Mierda. Por un lado he comprobado que soy capaz de tomar decisiones dormido, lo que nos sitúa, aparte de en un estado de incredulidad, ante la pregunta: ¿Cuántas más veces lo he hecho sin ser consciente? Pero se lo perdono a mi cerebro, por varios motivos. Uno de ellos, es que, meses después, sigue desvelándome detalles que la cognisción que yo “controlo” obvió. Y me doy cuenta de que la gente, tiene serios problemas de personalidad y mentales. Me doy cuenta de que soy de lo más mediocre y normal, eres común e incluso evidente ante el resto, cuando te das cuenta de cosas de estas.

Por supuesto son cosas que en absoluto voy a molestarme en saber si son ciertas, pero… hace encajar todo perfectamente, y muchas veces, lo más simple es lo que es, por lo que no veo por qué no va a ser así. Jodidos tarados, y pensabais que era yo el que tenía un problema. Ja ja. Tiene cojones la cosa.

Si es que… está claro que la ignorancia es felicidad. Pero cuando sabes ya media verdad, es mejor llegar a saber el resto, porque si no vas a ser una especie de Perro del Hortelano alcoholizado para el resto de tu miserable vida.

A medida que crecemos, se crece. Y crecer, como leí hace poco por ahí, es aprender a despedirse. Joder, no podría estar más de acuerdo. Te follaría si me lo dijeras a la cara, seas-quien-seas. Pregúntate porqué ya X no te saluda. Puede que sea porque no quiera, puede que sea (la más probable) que ni siquiera te reconoce. Porqué demonios iba a tener que hacer el esfuerzo por revivir algo que nunca existió.

Es como cuando estas cocido por algún bar, y te cruzas gente de la universidad-colegio-curro, con la que nunca hablas. Me hacen gracia esas situaciones, pero el lunes te voy a ver, y probablemente te ignore. Quizá suene a que estoy hablando mierda, pero en serio, no es necesario ser amigo de todo el mundo, ni saludar a todo el mundo. El cerebro tiene un mecanismo que filtra la sobreinformación ambiental. Intenta no joderlo queriendo ser el chico más popular del instituto.