_La mujer del vestido Rojo!

Esperando a lo inevitable.

Sentada en unas escaleras poco transitadas de una muy concurrida plaza de la ciudad. La chica de rojo lloraba desconsoladamente esperando. A nada. A algo que no llegaba nunca. Algo inalcazable y a la vez tan a mano.

<<

-Porqué lloras.

-Supongo que por todo y por nada.

-¿Te importa si me siento a tu lado?

-¿Porqué iba a importarme?

-Por lo mismo que no te iba a importar. Por nada. Por todo. Por yo que se. Sólo estoy borracho, no sé ni lo que digo.

-¿Te conozco?

-Lo bello es que no me conoces de nada. Y lo bello es que me importas. No te voy a mentir. Tu imponente aspecto me ha trasladado lejos de aquí. A un mundo dificil de imaginar. Soy capaz de ver. Más allá de tu vestido rojo y de tu imponente aspecto atravieso a gran velocidad llanuras recónditas de odio y de amor atmosférico.

-¿Estás loco?

-Un poco. Todavía no se tu nombre.

-No tengo nombre hoy.

-Te sonará a tópico pero no tengo en absoluto nada que echarte en cara. Es más. Te entiendo.

-La verdad es que no suena nada original.

-Sólo soy yo.

-¿Perdona?

-Que solo soy yo. No soy nada más. No soy la imagen que pretendo venderte. No soy lo que me he inventado en la ducha mientras pensaba que ibas a estar ahí. Sólo soy yo.

-…

-Tu vestido rojo a destrozado mi alma. Tus pies descalzos han inundado mis ojos de amor. No es tan dificil. Quiero poseerte hasta que acabe esta noche, hasta que todo no sea más que una reminiscencia inocua del ayer.

-Me das miedo.

-Todo el mundo tiene miedo a la verdad, el saber cuando jugarsela no es más que otro artefacto más en la vida.

-Estás loco, no se si eres lo que necesito ahora mismo.

-Ahora mismo, dollface, necesitas lo que sea, pero no a él.

-Estas destruyendo mi alma por momentos.

-No es ni mucho menos lo que pretendo. Sólo que seas capaz de, por una vez, abrirte a lo que eres. Sin condiciones. Sin nada.

>>

Ella le mira. Le desea. Es la primera persona sincera en mucho tiempo. Es lo que siempre ha deseado pero efímero. Quizá no pueda encontrarlo en otro formato, quizá no haya posibilidad alguna de algo así para siempre. Es una canción que nunca acaba pero que acaba. Es lo que todos soñamos.

Mirándose como dos entes complementarias completan su propia mirada con un beso, prolongando así su existencia hasta el más infinito punto del cuerpo. Sexo. Drogas. Sentimientos que mañana serán sucios pero que hoy son Soma Perfecto.

Te despiertas. Todo ha acabado. No hay vuelta atrás. No hay un siguiente paso. Todo es tan fugaz que es efímero. De hecho ya ha ocurrido y no ha significado nada más que la perfección. Estas en tu apartamento y todo sigue igual. Apenas recuerdas haber salido. Quizá ya estabas borracho. Pero alguien aprendió algo esa noche. Y tú también.

Advertisements

5 thoughts on “_La mujer del vestido Rojo!

  1. Somos lo puto peor, te odio. ¿Aprendimos algo nosotros el día de ayer?

    Por cierto, mejor de lo que esperaba. Me ha gustado el relato..

  2. Yo te dije que no quería beber más, pero tu no me hiciste caso y seguiste, y seguiste…

    Y ya lo creo que aprendimos. Lo que pasa que estábamos borrachos y se nos iba olvidando. ¿Cuándo repetimos?

  3. Pingback: _THREE « No son horas . . .

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s