_Micros 5

100 mph. Back from Stansted Airport. Drunk as fuck.

But this time I am not the one driving.

The music is so loud that I need to shout to sing. I am OK with it. He raises the volume up with every chord I sing.

I suddenly realize that getting hit by or crash into the back of one of this huge lorries, would not be a problem. Not at all. I don’t fucking care. It would be so fast, so dirty, so silent.

No one would even stop. Not to see flesh that they could foreseen only by the smell of our indifference.

In that very moment, we are thinking in going to Tesco, or going to Hell. Is the fucking same. We laugh at ourselves. We laugh at everyone in this world. We are invencible.

But then, he smiles and starts it.

-See those red lights? Your girlfriend lives there.

He called her “your girlfriend”. Well.

-I see. So that’s north London, right? We are quite far away yet.

I try to move the topic away from our voices, but it stands still in my forehead as a 4 yard long nail. It’s obvious to him that now I am thinking on her, so starts focusing in the road for the first time in 25 miles.

I regret my selfishness. I regret my mere existence, even my own breath. I realize now that I don’t deserve this. Now I… have? a trigger that puts every suicide feeling away in seconds.

I don’t understand it well yet. YET.

I wouldn’t care crashing in your arms.

And I start smiling. All the way back home.

_Micros 4

Un cilicio no es más que un trigger físico. Un tótem. La verdadera pesadumbre está siempre en nuestra jodida cabeza, al acecho. Y es peor que cualquier tortura física imaginable.

Solos. Siempre.

_Micros

Trabajar en Canary Wharf es como tocar techo y fondo al mismo tiempo.

El ser humano ha llegado a donde está por tener la cabeza fría cuando era necesario, no por gozar de pulgares oponibles ni de conciencia.

_Floods

Mi cuarto se inunda. El agua sale a presión del techo. Estoy intentando evitarlo con un vaso de cubata, sin éxito, como es de esperar.

 

En la pared se proyectan luces sobre un código que no entiendo en absoluto.

 

Siempre pensé que el fuego era lo que marcaba el final de todo.

_Roble quemado

No hay nada de gracioso en todo esto. Nada de broma. Todo es muy serio. Desde ayer.

Todo tiene perfecto sentido. O no. No importa.

Contacto. Hay contacto. Me gusta el contacto. Tengo contacto. No poseo NADA en este país.

Mentira. Tengo una bicicleta.

Desconozco al género humano. Por completo. No puedo ser más aleatorio en cómo percibo a la gente.

Oscilo. Oscilo siempre antes de dormir. SIEMPRE.

No recuerdo una vez en la que me haya sentido tan bien.

 

_Impresiones

Una vez, una mujer que acababa de conocer me dijo en un aeropuerto, mientras fumábamos juntos a merced del frío viento de febrero, que lo bueno de viajar sólo, es que te conoces a tí mismo. Si bien no le faltaba parte de razón, el hacer viajes sólo es como un pequeño simulacro: No estás llegando al quid de la cuestión.

En un momento dado puedes sorprenderte a tí mismo con gestos que la rutina había embotado, pero nada más. Quiero decir, el viaje más largo e interminable que he hecho en mi vida fue hace un par de meses, un periplo insufrible de unas 36 horas en las que debía permanecer despierto para evitar que me robaran, dormí en el suelo de dos aeropuertos y en un tren. Aquello no me dejó aprender nada. Sólo elevó un poco el umbral de las chorradas que puedo aguantar sin mandarlo todo a la mierda.

Pero ahora, en Londres, todo es diferente. Quitando los primeros días y momentos puntuales, hasta ahora, que las relaciones con la gente con la que convivo se están avivando, he estado completamente sólo. He ido a clase sólo, a la compra sólo, a ver sitios sólo. He visto cine yo sólo, y he tenido decenas de horas de silencio para aburrirme y pensar.

He aprendido más sobre mí mismo en 2 semanas que en 24 años.

Es bastante acojonante encajar cosas sobre una persona que no conocías pero que resultas ser tú. Me inquieta, pero es lo que hay.

Poco más nos queda.

_New beginnings

–  Don’t be like him.

– Why?

– You are so nice… are you 24?

– Yeah…

– …

– So?

– Just don’t be like him. He is not like you.

– Well, I know right? But I’m not staying in my room every night, you know?

– Of course…

– Would you give me your number?

– No. Sorry. You are not like that.

– You know me better than I do.

(She kisses me. Right in my lips. Deeply.)

– Just don’t be like him.

– I won’t. Take care.

– Take care. Bye.

_El receso es mentira 6

13 de septiembre

Un poco de calma. Por fin. Pero sólo un poco. Lo suficiente para tener la cabeza un poco más templada. Ya sabéis que odio dormir en los aviones. De hecho odio los aviones un poco más cada día que pasa. Los he usado a ellos y a los aeropuertos mil veces, he creado mil imágenes, decenas de personajes que viven, mueren y follan en los aeropuertos. Pero los odio cada segundo que pasa. Su burocracia y protocolos humillantes y ridículos. Sus precios humillantes y ridículos. El resto de la humanidad que te abochorna a gritos mientras intentas huir del país.

Hoy tengo las primeras, digamos, actividades. Hoy empiezan a aflorar los requisitos que necesitan ser cumplidos, los problemas que deben ser resueltos y las personas que deben ser tratadas.

A partir de ahora, vuelta al modo manual.

Hola desde mi nueva vida.