Todo el mundo está buscando lo mismo. Que no te despiste que cada cual a lo largo de la historia se haya molestado en ponerle el nombre más adecuado según su causa.
Todo el mundo está buscando lo mismo. Que no te despiste que cada cual a lo largo de la historia se haya molestado en ponerle el nombre más adecuado según su causa.
Todo es caótico y hay algún capullo robando horas a los días, así que no tengo tiempo para gran cosa. Hasta este domingo.
Del 19 al 21 estaré en Madrid con Perogrullo. Del 22 al 3 estaré en Bilbao. Espero que editando Estertores 5, entre otras cosas.
Nos vemos en los bares.
Una amiga me aconsejó decir en alto los problemas o las cosas que me preocupaban.
3 horas después, tuve un ataque de ansiedad. En 24 años, era la primera vez que la mierda me superaba. No dije nada en alto.
Hoy me he dado cuenta porqué. No quiero escucharme diciéndolo.
Cómo voy a obviar los problemas en primera instancia para torturarme después con ellos si puedo recordar cómo suenan al decirlos en alto. Si hago de menos mis propias palabras, paso de mentirme a mi mismo para pasar a ser una mentira.
Escoge tú la solución más cómoda. Para mí no la hay.
Me he levantado y ni siquiera he abierto la ventana. He cogido el portátil de cualquier manera y me he vuelto a meter a la cama. Y aquí estoy.
Quizá no salga de aquí hasta las 2 de la tarde. O hasta mañana. Quién sabe. No es como si tuviera que ir dando explicaciones a gente que sólo he visto una vez en mi vida y que quieren responsabilizarme de su su indecisión. Sólo digo que ayer abrí la cortina nada más levantarme de la cama, y hoy he pasado de largo y me he imaginado que fuera el cielo está rojo, o mejor, azul químico y que todo acaba por la tarde.
Aunque no va a ser así.
Y tampoco es que tenga ganas de que acabe, o al menos un interés activo. Simplemente es lo que me he imaginado, y ya está. Como también me imagino que alguien ha robado en mi buzón, o en mi armario de la comida, o me ha echado arsénico en mi tupper con lentejas. No tiene porqué ser cierto, pero nada cambiaría si lo fuera.
– Pero oye como que n-
-Que no cambiaría nada, cojones.
Hacer aquaplanning sobre el día a día es lo que tiene, te da todo un poco igual. Y a la vez no. Pero los días pasan sin pena ni gloria, y ves como otros vuelcan horas y horas de esfuerzo en algo que tu das por sentado y no piensas: “qué listo soy”, piensas “estoy pasando algo por alto”.
Espero no ser el único al que un homenaje post mortem le parezca una aberración.
A toro pasado yo también tengo perspectiva. Eso ni es respeto, ni es cariño, ni es nada.
Me he mordido las uñas de las manos
y de los pies
Me he arrancado los labios con las yemas
de los dedos
las yemas de mis ojos cansados
de mi nariz tapada
y de mi angustia perenne
por no oler tu olor
hasta dentro de un rato enterno
un ratillo
de nada
Aquí estoy.
Debajo del “Aquí estoy”, había aproximadamente 2000 palabras de chorradas. Pero lo he borrado todo.
En su lugar, voy a decir algo, sólo una cosa. El que se tenga que dar por aludido, que se de:
Soy feliz ahora. Soy feliz conociéndoos y sabiéndoos mis amigos. Y soy feliz Contigo.
Algún día nos vamos a hacer mayores o algo peor, y entonces nos daremos cuenta de que cada vez que hemos señalado con el dedo, había 3 dedos señalándonos a nosotros.
Y, mierda, si nos diéramos cuenta antes de esto, mantendríamos más la calma y menos el pánico. Porque da gusto alimentarlo. Al pánico, digo.
Jodido glotón.
Llevo 24 años con la cabeza agachada. Hasta HOY.
Mi vaso está medio vacío. Póngame otra.